Ciertas tardes
con clara periodicidad de borracho relojero
cometimos a voluntad el mismo error;
La vida como un circuito interminable.
“Nunca, la gente nunca aprende” dijiste.
La huella de tus pasos no se borra,
permanece inmóvil
y no al borde del camino.
Eres tormenta de cometas sin rumbo
relámpago en noches de otoño
tu nombre es la mentira
y un falso espejismo.
Sin embargo
he de admitir
que cuando emanan los recuerdos
cuando se detiene el tiempo
y el pensamiento se disipa de la niebla tormentosa,
asoma mi actitud
cargada de un excéntrico egoísmo.
Te encuentro sin buscarte
perdida entre las páginas de libros rotos
detallándote a entrelíneas
tomando forma en punto aparte.
Te busco y no te encuentro
entre páginas en blanco
en las que escribimos
juntos
historias paralelas
en ausencia
de dobles lecturas.
con clara periodicidad de borracho relojero
cometimos a voluntad el mismo error;
La vida como un circuito interminable.
“Nunca, la gente nunca aprende” dijiste.
La huella de tus pasos no se borra,
permanece inmóvil
y no al borde del camino.
Eres tormenta de cometas sin rumbo
relámpago en noches de otoño
tu nombre es la mentira
y un falso espejismo.
Sin embargo
he de admitir
que cuando emanan los recuerdos
cuando se detiene el tiempo
y el pensamiento se disipa de la niebla tormentosa,
asoma mi actitud
cargada de un excéntrico egoísmo.
Te encuentro sin buscarte
perdida entre las páginas de libros rotos
detallándote a entrelíneas
tomando forma en punto aparte.
Te busco y no te encuentro
entre páginas en blanco
en las que escribimos
juntos
historias paralelas
en ausencia
de dobles lecturas.
Siendo nada
fuiste mucho
y más que hoy:
Un mal recuerdo.

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