El destello en medio
de la noche de lo que pareció ser un febrero me cegó en seco.
Así lo recuerdo: el relato varía con los años.
Así lo recuerdo: el relato varía con los años.
Estabas ahí, más cerca que lejos
a unos cuantos metros
con tus luces incandescentes
libres y danzantes
convocando a reuniones de luciérnagas,
mujer de mil colores seduciendo a las estrellas.
a unos cuantos metros
con tus luces incandescentes
libres y danzantes
convocando a reuniones de luciérnagas,
mujer de mil colores seduciendo a las estrellas.
Se cruzaron las
miradas
desnudé tu aura,
pude probarla
y te elevaste, alas de colibrí
-envidié esa ligereza-
valiente corazón del pueblo.
desnudé tu aura,
pude probarla
y te elevaste, alas de colibrí
-envidié esa ligereza-
valiente corazón del pueblo.
Caracol cometa.
Te marchaste, así no más
seguí tu huella y te perdiste.
Te marchaste, así no más
seguí tu huella y te perdiste.
Llegaste a mi planeta
tan lejano, tan pequeño
y lo marcaste para siempre.
Me enseñaste esa maldita costumbre
de subir locamente las montañas
pa’ mirar el cielo.
Hoy te espero acá, abajito, por si quieres pasar.
Recuerda que no todos, sólo algunos, son privilegiados
y lo marcaste para siempre.
Me enseñaste esa maldita costumbre
de subir locamente las montañas
pa’ mirar el cielo.
Hoy te espero acá, abajito, por si quieres pasar.
Recuerda que no todos, sólo algunos, son privilegiados
y pueden volar.
Vuelva pronto, Valentía, no se aleje más.

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